Tratamientos
Disfunciones Viscerales
Las disfunciones viscerales son alteraciones en el correcto funcionamiento de un órgano. Por ejemplo: acidez de estómago, reflujo, diarrea, incontinencia urinaria, asma, tos seca y un largo etcétera.
En ocasiones son rápidamente solventadas con el fármaco correspondiente, pero otras veces no termina de erradicarse el síntoma. Es por eso que debemos prestar atención a las restricciones de movilidad entre los propios órganos.
La fascia es el tejido de sostén de todas las estructuras del cuerpo, desde los pies hasta la cabeza. Es el llamado andamiaje del cuerpo, como en Dr.Paciente nos gusta llamarlo. Muchas veces nos encontramos que esa motilidad propia de los órganos y vísceras se ve reducida por tensiones físicas en la fascia. Entonces es susceptible de mejorarse con una terapia que pueda percibir las tensiones a ese nivel, como es la Terapia Cráneo-Sacral.
Una vez se retiran esas tensiones, el órgano recupera su margen de movimiento y puede, entonces, volver a funcionar como lo hacía antes.
Imagínese que se pone una prenda de vestir ceñida, como un neopreno, en un probador, y le aprieta el tórax. Entonces nota que le cuesta mayor esfuerzo respirar.
Pruébelo usted mismo
Haga usted una prueba rápida. Si se cruza los brazos por delante y los agarra, intente respirar profundamente. Sienta la dificultad respiratoria.
Entonces, suelte los brazos y ábralos en cruz, expandiendo sus pulmones. Ahora habrá podido comprobar cómo cambia la función de su aparato respiratorio.
Imagínese que esa tensión estuviera del mismo modo en su estómago, en su vejiga o en su corazón. En ocasiones no somos conscientes del problema que tenemos hasta que se nos quita, al igual que no somos conscientes del buen estado de salud hasta que aparece la enfermedad.
¿Podría mejorar su salud actual y/o prevenir futuras enfermedades?

