El sistema nervioso autónomo

    El Sistema Nervioso Autónomo o Vegetativo es el gran olvidado en la cultura popular pero el más potente respecto a control visceral. Es la parte del Sistema Nervioso que se encarga de controlar todos los órganos del cuerpo. Presenta una inervación dividida en dos sistemas:

    Sistema Nervioso Simpático

    El Sistema Nervioso Simpático se encarga de la actividad que antiguamente se refería a la lucha o huida y a la búsqueda de alimento. Agudiza nuestros sentidos y nos permite centrar la atención en nuestro objetivo.

    Por el contrario resulta peligroso mantener este sistema en activo durante un largo periodo de tiempo porque reduce las competencias del Sistema Nervioso Parasimpático. Por eso resulta potencialmente peligroso mantener altos los niveles de estrés y ansiedad por mucho tiempo.

    Ambos dos sistemas juegan en la misma balanza, cuando el Sistema Simpático está activo, el Sistema Parasimpático ha de estar latente para permitirse mutuamente actuar.

    Sistema Nervioso Parasimpático

    El Sistema Nervioso Parasimpático se encarga de reparar y curar tu organismo. Aumenta su actividad durante el sueño y la digestión, permitiendo que las sustancias ingeridas se integren en el aparato
    circulatorio o se almacenen. Se encarga también de reparar los daños sobre los tejidos acumulados a través de la inflamación.

    El Sistema Parasimpático es el sistema que utilizamos para ayudar que tu cuerpo se sane. A través de ciertos estímulos logramos que se potencien sus efectos y relajar el Sistema Simpático, su antagónico desde la primera sesión gracias a la Terapia Cráneo-Sacral.