

¿Cómo puede afectarme la gestación o el parto en mis dolores de cabeza actuales?
Tanto en la gestación del bebé como en el parto, se dan multitud de situaciones en las que se somete al bebé a diferentes posiciones y tensiones, tanto internas como externas.
En la gestación el bebé se encuentra inmerso en un medio acuoso y suspendido, con el excelente sostén y protección de su mamá. En las primeras semanas apenas refiere compresiones de manera natural. Según van pasando las semanas, el propio peso hace que de manera natural el feto repose sobre la pelvis materna en diferentes posiciones, pero gracias a estar en ese medio acuático, el peso relativo gracias a la flotación hace que ese apoyo sea lo más liviano posible. Cuando llega a las últimas semanas y el bebé ya se ha encajado con el cráneo en la pelvis comienza la presión real, en la que los dos huesos parietales soportan el peso del cuerpo. Ésta situación es totalmente natural y se da de manera generalizada a no ser que el bebé se gire o adopte otras posiciones. Pero, es cierto que esas tensiones que se generan por el hecho de estar apoyado en ocasiones son suficientes para que los recién nacidos lloren por dolor, o que a la larga den cefaleas.
Esas tensiones las percibimos a través de métodos diagnósticos de Terapia Cráneo-Sacral [U1] y las tratamos en la misma consulta.
En el parto, ocurre algo diferente para el bebé. Los huesos del cráneo están diseñados de tal manera gracias a la sabiduría interna del genoma, que son capaces de variar su posición y adaptarse al canal del parto para permitir el alumbramiento. Esta fantástica disposición, a la vez que permitir el nacimiento, puede generar dolores de cabeza del recién nacido a la larga dado que la vuelta a la posición normal de esos huesos la mayoría de ocasiones no es perfecta, y puede interferir en estructuras como las meninges que den dolor.
HÁGALO USTED MISMO
Usted mismo puede comprobarlo ahora, tocándose la línea media del cráneo desde la frente hasta la nuca y comprobar si en algún punto tiene dolor.
Ese dolor, en ocasiones es ligero, pero puede ser que esa falta de tratamiento le esté generando las cefaleas, migrañas o los dolores de cabeza. Piénselo, por muchos años que han pasado desde su parto, seguramente ahora tenga resentido el punto de dolor.
Estos síntomas son susceptibles de ser tratados con Terapia Cráneo-Sacral
[U1]Link Técnicas TCS
